Cargill lleva a cabo sus actividades con respeto al medio ambiente, la salud y seguridad de nuestros empleados, contratistas y público en general.
Cargill cumple con todas las leyes y regulaciones vigentes, fomentando la reducción de residuos, la preservación de los recursos naturales y la protección del medio ambiente. Cargill forma a sus empleados para que tengan conocimiento de estas cuestiones medioambientales.
Cargill diseña, construye, mantiene y gestiona sus plantas de producción para asegurar un nivel de protección adecuado. Proporciona y exige el uso adecuado del material de protección, así como la adopción de medidas de seguridad necesarias. Cargill insiste en que todo trabajo, por urgente que sea, debe realizarse de forma segura.
Cargill suministra alimentos, pienso y materiales destinados al consumo humano y animal de forma segura, mediante fábricas, almacenes y medios de transportes que garanticen la seguridad de los productos. Cargill selecciona proveedores que cumplen sus requisitos de seguridad respecto a materias primas e ingredientes, y proporciona formación y recursos a los empleados a fin de que puedan cumplir con sus responsabilidades individuales.